¿Acabas de empezar con las suscripciones?

Hay muchas opiniones sobre qué datos son relevantes para un negocio de suscripción. Aquí encontrarás una guía útil sobre los datos que, en mi opinión, merecen especial atención en tu empresa.

Te aseguro que gestionar un negocio de suscripción sensato no es ninguna ciencia espacial. A continuación te presento algunos datos que te ayudarán a seguir de cerca el negocio y tomar buenas decisiones.

¿Acabas de empezar con las suscripciones?

¿Tienes una empresa de limpieza, eres contable o gestionas una agencia web y has descubierto que el modelo de suscripción podría transformar tu negocio?   ¡Buena elección!   Cada vez más sectores reconocen las ventajas de ofrecer suscripciones. Generan ingresos estables y te ahorran el esfuerzo constante de captar nuevos clientes. Pero, sí, siempre hay un «pero», las suscripciones generan muchos datos que tendrás que gestionar si quieres hacer crecer tu negocio. Y sí, puede resultar abrumador.   No te preocupes, iremos paso a paso.   En este artículo repasaremos algunos indicadores clave que debes seguir de cerca: LTV, bajas, MRR, CAC y otros acrónimos que podrían parecer de otro planeta.   Pero créenos: son importantes, aunque algunos más que otros.   También veremos cómo una herramienta como Alunta puede facilitarte la vida, aunque «solo» automatice la facturación y la contabilidad.
Hombre sentado frente al ordenador, pensativo

LTV, o valor del ciclo de vida del cliente… No, no del ciclo vital

LTV: valor del ciclo de vida del cliente LTV son las siglas en inglés de «Lifetime Value» y sirve para entender cuánto valor aporta un cliente a tu empresa a lo largo del tiempo. Cuanto mayor sea el LTV, mejor: probablemente significa que tus clientes se quedan contigo durante mucho tiempo y contribuyen a tus ingresos. Eso es precisamente lo que buscamos, porque suele ser más barato renovar a los clientes actuales que captar nuevos. (Ten en cuenta que LTV también puede llamarse CLV, por «Customer Lifetime Value», y que existen otras variantes.)

¿Por qué es importante el LTV?

Imagina que un cliente contrata una suscripción a tu servicio. Si sabes que se quedará varios años y pagará cada mes, podrás calcular mejor cuánto puedes gastar en marketing para captar otro cliente. Un LTV alto significa que puedes invertir más en captar clientes porque la inversión dará sus frutos con el tiempo. Así de sencillo. Hay innumerables empresas que gastan demasiado en captar tipos de clientes que tardan muchísimo en ser rentables o, peor aún, nunca contribuyen positivamente a los resultados. Por eso es fundamental preguntarse:
  • ¿Cuál es el LTV de tu cartera de clientes?
  • ¿Dónde se encuentra el mayor valor?

¿Cómo se calcula el LTV?

Calcular el LTV no es complicado. Multiplica lo que paga el cliente cada mes por el tiempo que permanece contigo. Por ejemplo: Si un cliente paga 500 coronas danesas al mes y permanece contigo durante 20 meses, su LTV es de 10.000 coronas danesas. No es tan difícil, ¿verdad?

El reto de los datos

El cálculo se complica si no tienes datos históricos sobre estos indicadores. Si acabas de empezar, tendrás que hacer estimaciones fundamentadas, que quizá no sean del todo precisas. En cambio, una empresa con diez años de historial dispondrá de datos más fiables para calcular correctamente el LTV. Tanto si estás empezando como si tu empresa ya está consolidada, conocer el LTV puede ayudarte a tomar decisiones más acertadas y crecer de forma sostenible.

Bajas, o… ¿cuántos clientes se marchan?

Verás que estos conceptos están relacionados entre sí, por suerte. Ahora hablemos de las bajas. Puede que la palabra te suene al ruido que haces al intentar abrir un bote de mermelada atascado, pero en el mundo de las suscripciones significa otra cosa: es el indicador que muestra cuántos clientes abandonan tu negocio. Es un dato esencial que debes seguir de cerca.

Piensa en las bajas como una bañera con una fuga

Imagina una bañera en la que el grifo representa la llegada de nuevos clientes. Las bajas son el agujero de la bañera: el número de clientes que se escapan por el otro extremo. Lo ideal es que el nivel del agua suba, es decir, que entren más clientes nuevos de los que se dan de baja.

¿Por qué es importante la tasa de bajas?

Captar nuevos clientes está muy bien, pero si se van más rápido de lo que tardas en decir «nuevo cliente», tienes un problema. Cuanto mayor sea la tasa de bajas, más clientes estás perdiendo. Si la cifra empieza a subir demasiado, es una señal de alarma. Puede que tus clientes no estén satisfechos con el producto o que tus precios sean un poco demasiado agresivos.

¿Cómo puedes reducir las bajas?

La solución es sencilla, aunque no necesariamente fácil: mantén a tus clientes contentos y satisfechos. Encontrarás muchas estrategias y consejos para lograrlo, pero si conoces bien a tus clientes, probablemente ya sabes qué funciona. Y si tienes dudas, siempre puedes preguntárselo directamente.
Una persona utiliza las manos y el ordenador para comunicarse

MRR: ingresos fijos cada mes

El MRR, o ingresos recurrentes mensuales, es uno de los indicadores más reveladores para gestionar un negocio de suscripción. Muestra cuántos ingresos generan tus suscriptores cada mes. Piensa en ello como la cifra que te dice «puedo pagar las facturas»: sin duda, merece la pena seguirla de cerca. ¡Consulta los indicadores clave que te ofrece Alunta!  

¿Por qué es importante el MRR?

El MRR te ofrece una imagen clara de la estabilidad real de tu negocio. Si la cifra es alta y estable, significa que tienes ingresos constantes, previsibles y en crecimiento. Es como saber cuánto dinero tienes en la cartera: sabes que podrás llegar a fin de mes. Pero si tu MRR es bajo o fluctúa mucho, es señal de que algo requiere tu atención.

¿Cómo te ayuda Alunta con el MRR?

Alunta facilita el seguimiento de tus ingresos mensuales. El sistema te muestra exactamente cuánto ganas cada mes y se acabó contar con los dedos. Como la facturación está automatizada, puedes confiar en que los ingresos llegarán de forma estable, sin preocuparte por pagos retrasados o que se hayan olvidado. No subestimes lo útil que es consultar el MRR de cada cliente. Al igual que el LTV, conocer el MRR te ayuda a decidir cuánto invertir en un segmento concreto o incluso en un solo cliente. El MRR te ayuda a tomar decisiones racionales basadas en datos.

CAC: ¿cuánto te cuesta captar nuevos clientes?

También está el CAC: coste de adquisición de clientes. Es lo que cuesta captar un cliente nuevo. Hay muchas formas de calcularlo y puede resultar complicado. Para simplificar, supongamos que incluye gastos de publicidad, marketing, ventas, quizá algunas muestras gratuitas y parte del servicio de atención al cliente. Si gastas 500 coronas danesas en marketing para captar un cliente, tu CAC es de 500 coronas. Calcular exactamente cuánto corresponde a las ventas o al servicio de atención al cliente puede convertirse en un pozo sin fondo de cálculos. Mi recomendación: no te compliques. Céntrate en los gastos de marketing online y añade un margen razonable según tu sector.

¿Por qué es importante el CAC?

Si gastas más en captar clientes de lo que valen, tienes un problema. Por eso debes comparar el CAC con el LTV. Dicho de forma sencilla, el coste de adquisición debe ser menor que los ingresos que generan los clientes con el tiempo. Si el LTV es bajo y el CAC es alto, los costes pueden dispararse rápidamente.

Cómo equilibrar el CAC y el LTV

Lo ideal es tener clientes que permanezcan contigo y paguen bien (LTV alto), manteniendo bajos los costes de captación (CAC bajo). Es más fácil decirlo que hacerlo: encontrar el equilibrio entre el CAC y el LTV es un proceso largo, con altibajos. Alunta no te ayudará a encontrar clientes baratos que paguen mucho. Pero sí podemos quitarte de encima la carga administrativa de la facturación y la contabilidad para que te centres en hacer crecer tu negocio.

Facturación y contabilidad automáticas… seamos sinceros, ¡son un rollo!

¿A quién le gusta facturar y llevar la contabilidad? Supongo que a los contables, claro. (Y si eres uno de ellos o simplemente te encanta hacer facturas y cuentas a mano, te pido disculpas). Pero si alguna vez has pasado un día entero intentando cuadrar las cuentas, probablemente sabes a qué me refiero. ¡Ahí es donde Alunta viene al rescate!

¿Por qué automatizar?

Imagina lo siguiente: creas una suscripción para un cliente e indicas las condiciones y el intervalo de pago. A partir de ahí, Alunta se ocupa del resto. Cuando llega la renovación, envía automáticamente una factura y la registra en e-conomic sin que tengas que mover un dedo. Es como tener un asistente personal que se asegura de que todo funcione bien.

Ventajas de la automatización:

  • Menos tiempo dedicado a hacer facturas (¡bien!)
  • Menos riesgo de errores contables
  • Siempre sabes cuándo tiene que pagar cada cliente
  • Más tiempo para hacer crecer tu negocio y centrarte en lo que de verdad importa
Dos personas escriben en una hoja compartida

ChartMogul: datos para ganar la medalla de oro

Ya hemos hablado de Alunta, que te ayuda a gestionar suscripciones y facturas. Pero ¿y si profundizamos un poco en las cifras para conocer mejor tu negocio? ChartMogul puede ayudarte.  

¿Cómo te ayuda?

ChartMogul es una herramienta que ofrece información sobre tu negocio de suscripción. Te muestra claramente indicadores como el LTV, las bajas y el MRR para que puedas tomar decisiones acertadas. Alunta automatiza las tareas y ChartMogul te ayuda a entender el negocio. Juntas, estas herramientas te permiten gestionar tu negocio de suscripción, fidelizar a tus clientes y mantener los ingresos, con una solución potente.
Mujer escribiendo en un ordenador

En resumen: ¿y ahora qué?

Si gestionas un negocio de suscripción, o estás pensando en hacerlo, hay varios indicadores y datos que debes controlar. LTV, bajas, MRR y CAC están entre los más importantes y al principio pueden parecer abrumadores. Pero con Alunta para automatizar las facturas y la contabilidad, y ChartMogul para obtener una visión clara, estarás en el buen camino para dominar tu negocio de suscripción sin matarte a trabajar. Siéntate, automatiza los procesos y empieza a pensar en tu negocio de forma más estratégica. Será más agradable y rentable. ¡Te lo prometo!

Dos hombres conversan y miran la pantalla de un ordenador